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hace 1 meses
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El estreno del nuevo reglamento técnico de la Fórmula 1 en el Gran Premio de Australia no solo dejó análisis deportivos, sino también reacciones desde otras categorías del automovilismo. Una de las más comentadas llegó desde la IndyCar Series, donde el histórico equipo Chip Ganassi Racing lanzó una crítica directa al funcionamiento de los nuevos monoplazas.
La escudería estadounidense, la más triunfadora en la historia de la IndyCar con 13 títulos, publicó un mensaje en redes sociales en la previa de la carrera en Phoenix que apuntó a algunos de los conceptos que generaron debate tras el inicio de la temporada de la Fórmula 1.
“'Super-clipping', 'bajar la marcha en las rectas', 'gestión de la batería'... Sí, acá no hacemos eso. Acá corremos”, escribió el equipo, en una clara alusión al nuevo sistema híbrido que utiliza la categoría reina.
El comentario hace referencia a uno de los puntos más discutidos del reglamento actual. Los monoplazas combinan ahora un reparto de potencia cercano al 50% entre el motor de combustión y el sistema eléctrico. Dentro de ese esquema aparece el denominado super-clipping, fenómeno que provoca una caída notable de velocidad incluso con el acelerador a fondo cuando se agota la energía eléctrica disponible.
La publicación generó reacciones entre los seguidores del automovilismo. Un aficionado respondió recordando que los autos de IndyCar también incorporan sistemas híbridos. La réplica del equipo no tardó en llegar: “¡Sí, los autos son híbridos! Tenemos 800 caballos de fuerza y mantenemos el acelerador a fondo”, señalaron.
El intercambio reflejó el contraste entre dos filosofías técnicas dentro del automovilismo de monoplazas. Mientras la Fórmula 1 apuesta cada vez más por la eficiencia energética y la gestión estratégica de la potencia, la IndyCar mantiene un enfoque centrado en el rendimiento constante en pista.
Más allá de la ironía, el comentario volvió a abrir el debate entre aficionados y especialistas sobre el rumbo tecnológico de la Fórmula 1 y el equilibrio entre innovación, espectáculo y velocidad pura en la máxima categoría del automovilismo.