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hace 4 dias
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El Autódromo Internacional Enzo e Dino Ferrari suma un nuevo atractivo que trasciende lo deportivo. En el marco de las 6 Horas de Imola, el histórico circuito presentó un innovador proyecto artístico que convierte el bordillo interior de la curva Tosa en una expresión de identidad local.
La iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento de Imola y la dirección del trazado, busca transformar uno de los sectores más emblemáticos del circuito en un elemento visual capaz de contar la historia del territorio. La intervención cobra aún más relevancia con la futura instalación de la Casa degli Eventi dentro de la misma curva.
El artista Marco Alpi fue el encargado de dar vida a la obra, inspirándose en dos símbolos de la tradición gastronómica de la región: el tortellino y el garganello. Este último, además, da nombre al “Garganello d’Oro”, un reconocimiento que se entrega cada año durante el Baccanale a figuras destacadas en la promoción de la cultura culinaria.
A lo largo del bordillo, un total de 50 piezas 25 tortellini y 25 garganelli fueron pintadas a mano sobre un fondo tricolor, generando un patrón continuo que evoca la velocidad y la trayectoria de los autos en competencia. Cada figura presenta ligeras variaciones, replicando el carácter artesanal de la pasta casera italiana.
La obra fue realizada con materiales específicos para superficies de competición, respetando las exigencias técnicas del circuito. Más allá de lo estético, el proyecto representa un gesto simbólico: integrar en la pista elementos profundamente arraigados en la vida cotidiana de la región.
Esta propuesta refuerza el posicionamiento de Imola no solo como parte del reconocido “Motor Valley”, sino también como un “Valle Gastronómico”, destacando la riqueza cultural del Made in Italy. La iniciativa cobra especial significado tras el reciente reconocimiento de la gastronomía italiana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
“Fue una experiencia muy interesante, porque pude vivir la pista de una forma totalmente nueva”, expresó Alpi, quien destacó la posibilidad de plasmar en el circuito los sabores con los que creció.
Por su parte, el director del autódromo, Pietro Benvenuti, valoró la incorporación de elementos artísticos en la pista: “Esto contribuye a que el circuito sea cada vez más distintivo y reconocible, fortaleciendo su vínculo con la ciudad y proyectando una imagen única a nivel internacional”.