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hace 2 meses
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La ilusión generada por la llegada de Adrian Newey a Aston Martin, junto al regreso de Honda como proveedor de motores, comenzó a desvanecerse durante los tests de pretemporada realizados en Barcelona y Baréin. Lejos de mostrar solidez, el proyecto dejó al descubierto una serie de problemas técnicos que incluso ponen en duda la participación del equipo en la primera fecha del calendario 2026 de la Fórmula 1, en Australia.
La preocupación quedó expuesta públicamente durante una conferencia de prensa brindada en Tokio por los principales responsables de Honda Racing Corporation (HRC). Ahí, el presidente de la marca, Koji Watanabe, reconoció que las pruebas no arrojaron los resultados esperados. “Fue extremadamente difícil para nosotros. No pudimos demostrar plenamente el rendimiento que esperábamos y se hicieron evidentes una serie de problemas complejos”, señaló, según comentó el portal Auto Sport de Japón.
De la misma manera, el director general de HRC, Ikuo Takeishi, describió el momento como crítico. “Creemos que los resultados de las pruebas de pretemporada son extremadamente graves. Los ingenieros y el personal están realizando esfuerzos considerables para mejorar la situación y trabajan con la mayor rapidez posible para implementar mejoras de cara a la carrera inaugural”, explicó.
Desde Honda detallaron que las fallas responden a una combinación de factores vinculados al nuevo reglamento técnico, las modificaciones introducidas en la unidad de potencia y la interacción del coche con la superficie de la pista. Sin embargo, el foco principal de los inconvenientes está puesto en las vibraciones del monoplaza.
“Queremos suprimir la vibración para que al menos podamos competir en la carrera inaugural y en el Gran Premio de Japón en Suzuka”, remarcó Takeishi. El directivo también admitió que el problema no tiene una causa única identificada, lo que podría retrasar la solución definitiva. “Existe la posibilidad de que lleve tiempo”, afirmó.
Medios especializados reforzaron ese diagnóstico. Motorsport indicó que las modificaciones realizadas en la unidad de potencia para adaptarla a la nueva normativa alteraron el equilibrio general del sistema, agravando las vibraciones. Por su parte, The Race informó que estas “vibraciones anormales” llegaron a dañar el sistema de batería, sin que hasta el momento se haya identificado una causa raíz clara. Honda detectó que la batería se sacude debido a que la estructura a la que está anclada vibra con mayor intensidad de la prevista.
Según Auto Sport Japón, Honda intentó cumplir con cada uno de los requerimientos planteados por Newey en el desarrollo del coche. “Desde que el Sr. Newey se incorporó a Aston Martin en marzo de 2025, casi todo lo que hemos hecho hasta ahora ha cambiado”, explicó Satoshi Tsunoda, director general del proyecto de F1 de Honda. Entre esas decisiones figura la batería de dos niveles, una solución solicitada directamente por el ingeniero británico.
El propio Newey reconoció que el equipo partió con desventaja en el desarrollo del monoplaza 2026. “No pudimos introducir un modelo del coche en el túnel de viento hasta mediados de abril, mientras que nuestros rivales comenzaron en enero”, declaró durante los tests pretemporada, admitiendo un retraso de aproximadamente cuatro meses respecto al resto de la parrilla.
Las dificultades técnicas se reflejaron claramente en los números de Baréin. Aston Martin fue el equipo que menos vueltas completó en toda la pretemporada, con apenas 334 giros entre sus dos pilotos, Fernando Alonso (194) y Lance Stroll (140). Incluso, la actividad del equipo finalizó dos horas antes del cierre de la última jornada por falta de repuestos, con Stroll logrando solo seis vueltas ese día.
La comparación con el resto de las escuderías deja en evidencia el complejo panorama. Cadillac, que debuta esta temporada, completó 586 vueltas, mientras que Audi alcanzó 710. Otros equipos registraron cifras aún mayores, como McLaren (817), Haas (794), Williams (790), Ferrari (744), Racing Bulls (733), Mercedes (714), Alpine (677) y Red Bull Racing (672).
Con el inicio del campeonato cada vez más cerca, Aston Martin y Honda enfrentan una carrera contrarreloj para resolver problemas estructurales que, por ahora, ponen en jaque el ambicioso proyecto que prometía revolucionar la nueva era de la Fórmula 1.