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Lo que comenzó como un fuerte rumor en octubre de 2025, hoy se transforma en una realidad estratégica para la industria automotriz del Cono Sur. Aprovechando el desembarco oficial de sus submarcas premium Omoda y Jaecoo, el gigante automotor chino Chery ha confirmado planes para construir una planta de producción de vehículos en Argentina, un movimiento que promete reconfigurar el mapa de la movilidad regional.
Electrificación y exportación desde el mercado austral
Aunque el grupo automotor aún mantiene bajo reserva los detalles definitivos sobre la ubicación exacta de la futura fábrica, los plazos de ejecución y los montos de inversión, se ha adelantado que uno de los primeros modelos en salir de la línea de montaje será la Omoda C5, una versión híbrida que en otros mercados de la región se conoce como la Chery E5.
Omoda y Jaecoo nacieron con un enfoque claro hacia los SUVs modernos, tecnológicos y de posicionamiento premium. Para el mercado argentino, su portafolio inicial combinará motores de combustión, híbridos convencionales e híbridos enchufables. La proyección industrial apunta a que la nueva planta se enfoque principalmente en la fabricación de vehículos electrificados, no solo para abastecer el mercado local, sino también para exportar a diversos países de Latinoamérica.
El bloque brasileño y la estrategia regional
Este anuncio en Argentina se complementa a la perfección con la agresiva estrategia que Chery despliega en Brasil, donde los proyectos para Omoda y Jaecoo avanzan a paso firme, destacando la reciente adquisición de la antigua planta de Jaguar Land Rover (JLR) en Río de Janeiro. Con producción en los dos polos industriales más importantes de Sudamérica, el grupo chino busca consolidar su presencia de manera definitiva en la región.
La gran ofensiva del gigante asiático
El paso dado por Chery no es un hecho aislado, sino parte de una transformación profunda de la industria automotriz latinoamericana, impulsada por marcas chinas que ganan terreno gracias a su alto desarrollo tecnológico, precios competitivos y fuerte apuesta por la electromovilidad.
Con este anuncio, Chery se suma a otros colosos asiáticos que ya consolidan su presencia fabril en el continente: BYD ya opera su planta en Brasil, GWM y GAC avanzan en sus propios proyectos de producción en territorio brasileño, y Geely planea aprovechar la infraestructura de Renault en el país vecino para ensamblar sus vehículos regionales.