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hace 2 meses
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Las dudas sobre el futuro de Max Verstappen en la Fórmula 1 volvieron a quedar expuestas tras sus recientes declaraciones, en las que el neerlandés dejó en claro que no imagina una carrera excesivamente prolongada dentro de la categoría. A sus 28 años, el tetracampeón del mundo reconoció que el final de su etapa en la F1 “está cerca” y que hoy su mirada va más allá de los resultados deportivos.
Uno de los factores que incide en su postura es el cambio reglamentario para este 2026, que introducirá profundas modificaciones técnicas, especialmente en las unidades de potencia y en los criterios de eficiencia energética. Al respecto, Verstappen fue directo: “El nuevo reglamento no está ayudando a alargar la duración de mi carrera, pero no importa. Estoy feliz con lo que he conseguido y tengo otros proyectos”, expresó en el podcast Up to Speed. Durante los test de pretemporada en Baréin, el piloto ya había manifestado su incomodidad con la dirección que está tomando la categoría.
Desde la conducción de la Fórmula 1 buscaron transmitir calma. El CEO de la fórmula 1, Stefano Domenicali, aseguró recientemente que Verstappen “seguirá formando parte del futuro del deporte”, aunque las propias palabras del piloto reflejan una postura menos categórica sobre su continuidad.
Mientras tanto, el neerlandés ya explora otros horizontes dentro del automovilismo. Es propietario de un equipo de GT3, que en 2026 inició una alianza con Mercedes, y no oculta su interés por las competencias de resistencia, con la mira puesta en pruebas emblemáticas como las 24 Horas de Le Mans.
En el plano personal, Verstappen admitió que su forma de ver la vida cambió en los últimos años, especialmente tras convertirse en padre. “Cuando tenga 60 o 70 años, ¿a quién le va a importar si gané cuatro o diez títulos? Prefiero pasar tiempo con mi familia”, señaló, dejando en evidencia que el equilibrio entre lo deportivo y lo personal hoy pesa más que nunca.