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hace 2 semanas
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Ferrari ve en el inesperado parón de la Fórmula 1 una oportunidad clave para cambiar el rumbo de su temporada. La cancelación de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita, debido al conflicto en Oriente Próximo, dejó a los equipos con casi un mes sin actividad, un escenario poco habitual que podría marcar un punto de inflexión en el campeonato.
Desde la escudería, su jefe de equipo, Fred Vasseur, no dudó en señalar que el regreso en Miami podría significar un reinicio total de la competencia. “Empezará un nuevo campeonato en Miami”, aseguró el francés, convencido de que todos los equipos llegarán con mejoras importantes tras este periodo de desarrollo intensivo en fábrica.
Ferrari, actualmente uno de los equipos protagonistas del inicio de temporada, reconoce que aún tiene aspectos por pulir. Uno de los principales problemas detectados está en el rendimiento en recta, una debilidad que ha condicionado su competitividad frente a rivales directos como Mercedes.
Durante estas semanas sin carreras, la escudería italiana centrará sus esfuerzos en evolucionar el SF-26 en múltiples áreas. Vasseur dejó claro que no se trata de enfocarse en un solo aspecto, sino de mejorar de forma integral: aerodinámica, motor, neumáticos y puesta a punto. “Si te concentras solo en un componente, pierdes rendimiento”, explicó.
Como parte de ese proceso, Ferrari tiene previsto realizar pruebas clave en pista. Primero participará en test de Pirelli en Fiorano y luego rodará en Monza con su monoplaza, buscando optimizar su rendimiento antes del regreso a la competencia.
Con Charles Leclerc y Lewis Hamilton posicionados en los primeros lugares del campeonato, Ferrari se mantiene en la pelea, aunque consciente de que necesita dar un salto de calidad para competir de igual a igual por el título. El margen de mejora existe, pero también la presión de aprovechar este parón mejor que sus rivales.