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hace 3 meses
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Durante años, las baterías de estado sólido han sido consideradas el gran objetivo pendiente de la movilidad eléctrica. Su promesa es contundente: mayor seguridad, menor peso, más autonomía y una vida útil muy superior a la de las actuales baterías de iones de litio. Sin embargo, su principal obstáculo siempre fue la imposibilidad de producirlas a gran escala para su uso comercial. Ese escenario podría estar a punto de cambiar. Así lo publicó el portal El Carro Colombiano.
En el marco del CES de Las Vegas, la empresa finlandesa Donut Lab presentó lo que define como la primera batería de estado sólido disponible comercialmente para vehículos. Según la compañía, la tecnología ya está lista para entrar en producción inmediata y comenzará a montarse en vehículos reales a partir del primer trimestre del año.
El debut no pasará desapercibido. Las primeras en incorporar esta batería serán las motocicletas eléctricas de Verge Motorcycles, firma en la que Donut Lab tiene participación y para la cual también desarrolló un innovador motor integrado directamente en la rueda. Esta solución elimina las transmisiones tradicionales, reduce pérdidas mecánicas y mejora notablemente la eficiencia.
Las cifras técnicas marcan un antes y un después. La nueva batería alcanza una densidad energética cercana a los 400 kWh/kg, superando ampliamente a las baterías más avanzadas del mercado, incluidas las de Tesla, que rondan los 300 kWh/kg. Esto se traduce en más energía con menos peso, permitiendo vehículos más livianos, eficientes y con mayor autonomía.
La seguridad es otro de los grandes diferenciales. Al prescindir de electrolitos líquidos inflamables, la batería elimina el riesgo de fuga térmica y de incendios, uno de los principales problemas asociados a las baterías tradicionales. En términos prácticos, la tecnología de Donut Lab no puede incendiarse.
En cuanto a durabilidad, el salto es aún más notable. Desarrollada en conjunto con Nordic Nano, la batería soporta hasta 100.000 ciclos de carga con una pérdida mínima de capacidad, lo que implica una vida útil muy superior a la de las baterías de iones de litio actuales y, potencialmente, la eliminación de la necesidad de reemplazo durante toda la vida del vehículo.
La carga ultrarrápida completa el panorama. Estas baterías pueden recargarse por completo en entre cinco y diez minutos, sin la necesidad de limitar la carga al 80 %. Además, operan sin degradación en condiciones extremas, desde -30 °C hasta 100 °C, manteniendo intactos su rendimiento y seguridad.
Otro factor clave es el costo. Donut Lab asegura que su tecnología no depende de materiales exóticos ni escasos, lo que permitiría costos de producción incluso inferiores a los de las baterías de iones de litio actuales, un punto decisivo para su adopción masiva.
La implementación inicial llegará con las motocicletas eléctricas Verge TS Pro y Ultra, que comenzarán a utilizar estas baterías a inicios de 2026. En estos modelos, la recarga completa tomará menos de 10 minutos, añadiendo hasta 60 kilómetros de autonomía por cada minuto de carga. La versión de largo alcance promete hasta 600 kilómetros de autonomía, una cifra que hasta ahora parecía inalcanzable para una moto eléctrica.