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hace 4 dias
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La FIA expresó su malestar a Red Bull Racing tras la polémica protagonizada por Max Verstappen durante el Gran Premio de Japón, luego de que el piloto neerlandés condicionara su participación en una rueda de prensa.
Aunque no formaba parte de la conferencia oficial organizada por la FIA, Verstappen tenía previsto atender a los medios en un encuentro dispuesto por su equipo el jueves de carrera en Suzuka. Sin embargo, el tetracampeón se negó a iniciar la rueda de prensa hasta que un periodista británico del medio The Guardian abandonara la sala.
“No hablaré hasta que se vaya”, expresó el piloto, en referencia al periodista con quien mantiene un antecedente desde el Gran Premio de Abu Dabi 2025, cuando fue consultado sobre un incidente con George Russell en el Circuit de Barcelona-Catalunya, una pregunta que no fue bien recibida por el neerlandés.
“Cuando haces esa pregunta y te ríes en mi cara, es evidente que la hiciste con mala intención. En ese momento, demuestra una enorme falta de respeto. Si no me respetas, ¿por qué te voy a respetar?”, explicó Verstappen sobre lo ocurrido.
Una vez que el periodista abandonó el lugar, la rueda de prensa se desarrolló con normalidad. Sin embargo, el episodio generó repercusiones dentro del paddock y entre los medios de comunicación.
Según informó GPBlog, la FIA trasladó a Red Bull el descontento de los periodistas por la actitud del piloto, en una situación que fue posteriormente analizada en el Consejo Asesor de Medios de la Fórmula 1, donde participan representantes de la prensa especializada.
Además, el periodista involucrado expuso sus preocupaciones ante la Federación en una reunión posterior al Gran Premio de Japón. Pese a ello, Verstappen mantiene su postura de no interactuar con el comunicador.