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hace 4 semanas
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El regreso de MotoGP a Brasil dejó un fin de semana cargado de incidentes en el circuito de Goiânia, con problemas en el asfalto que obligaron a modificar el desarrollo de la competencia. Dos días después, el campeonato publicó un comunicado oficial en el que explicó en detalle lo sucedido y las decisiones tomadas durante el Gran Premio.
El episodio más delicado ocurrió el sábado, cuando la aparición de un agujero en la pista obligó a detener la actividad. Según informó la organización, el origen fue el "colapso de un antiguo sistema de alcantarillado no documentado bajo la superficie", una estructura desconocida que cedió bajo el asfalto. A pesar del impacto que generó la situación, se aclaró que no afectaba la trazada ideal y que la respuesta fue inmediata: "Fue atendido y reparado de inmediato tras una rápida respuesta del Circuito", lo que permitió retomar la actividad ese mismo día.
A este incidente se sumaron factores climáticos que ya venían condicionando el estado del trazado. MotoGP señaló que en los días previos se registraron "lluvias sin precedentes", las cuales afectaron los trabajos finales del reasfaltado y "contribuyeron a los problemas en la superficie del trazado". Con el paso de las categorías y el aumento de la temperatura, la situación se agravó. Tras la carrera de Moto2, se detectó "la degradación localizada del asfalto provocada por el calor significativo y la actividad en pista", dejando en evidencia el desgaste de una superficie comprometida.
En ese contexto, Dirección de Carrera tomó una de las decisiones más discutidas del fin de semana: reducir la prueba de MotoGP a 23 vueltas. Antes de la largada se retiró "todo el material suelto", pero se reconoció que persistía "un pequeño riesgo de deterioro adicional de la superficie durante la carrera". Por ello, y "en interés de la seguridad", se optó por disputar el 75% de la distancia prevista. La notificación se realizó directamente en la parrilla, ya que "los equipos fueron informados del cambio por el personal de la IRTA en cada fila de la parrilla".
El comunicado también respondió a las críticas sobre el estado del circuito, recordando que el proceso de homologación, gestionado por la FIM, comienza "más de un año antes" y contempla inspecciones detalladas. Además, se puntualizó que "cada ubicación global requiere una mezcla de asfalto y un procedimiento de colocación diferentes", aspectos que dependen de cada sede y luego son evaluados para garantizar la seguridad.
MotoGP reconoció lo ocurrido durante el fin de semana y aseguró que se tomarán medidas para evitar que se repita. "Los problemas afrontados en Brasil han sido reconocidos por el Promotor y el Circuito", indica el documento oficial, que apunta a corregir los inconvenientes antes de la próxima visita. Todo esto en un evento que reunió a 148.384 espectadores en el Autódromo Internacional de Goiânia - Ayrton Senna.