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Red Bull Racing anunció una serie de modificaciones en su departamento técnico, en una reconfiguración que apunta a reforzar su estructura interna en la Fórmula 1.
El movimiento llega en un contexto marcado por la salida de varias figuras dentro del equipo en los últimos años, entre ellas Christian Horner, Helmut Marko, Jonathan Wheatley, Rob Marshall, Will Courtenay y Craig Skinner.
A estos movimientos se suma la confirmación reciente de que Gianpiero Lambiase, actual ingeniero de carrera de Max Verstappen, dejará la escudería para incorporarse a McLaren una vez finalice su contrato a finales de 2028.
Dentro de los cambios anunciados, Ben Waterhouse asumirá con efecto inmediato un rol ampliado como Ingeniero Jefe de Rendimiento y Diseño, con “responsabilidad general” sobre las áreas vinculadas al diseño y el rendimiento del monoplaza. En su nueva función, reportará directamente al director técnico Pierre Wache.
Waterhouse forma parte de la estructura desde 2014, cuando se incorporó procedente de BMW Sauber. Inicialmente trabajó como subdirector técnico en Toro Rosso y, desde 2017, se desempeñaba como jefe de ingeniería de rendimiento en el equipo principal.
En paralelo, Red Bull confirmó que a partir del 1 de julio se sumará Andrea Landi como Directora de Rendimiento, en un puesto que dependerá directamente de Waterhouse. Landi llega tras haber ocupado funciones como subdirectora de rendimiento de vehículos en Ferrari y subdirectora técnica en Racing Bulls.
Desde el equipo explicaron que “esta evolución refuerza la integración entre estas áreas y acelerará el desarrollo de soluciones competitivas y de alto rendimiento”.
Además, el comunicado añade: “Estos cambios respaldan las ambiciones técnicas a largo plazo del equipo y reflejan su continuo enfoque en el desarrollo del talento interno, al tiempo que atrae a los mejores expertos de todo el deporte”.