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hace 2 meses
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El Porsche 911 cerró el año 2025 como el vehículo más vendido en todo el principado de Andorra, repitiendo el resultado alcanzado en 2024 y consolidando un fenómeno poco habitual en los mercados europeos. De acuerdo con los datos más recientes del sector automotor, el icónico deportivo alemán encabezó el ranking con 86 unidades matriculadas, tres más que el año anterior.
Aunque la cifra pueda parecer modesta, el dato resulta llamativo si se toma en cuenta el contexto. En la mayoría de países europeos, las listas de ventas suelen estar dominadas por autos urbanos o SUVs compactos de precios accesibles. Basta mirar ejemplos como España, donde el Dacia Sandero lideró el mercado en 2025, o Colombia, con el Kia K3 como el modelo más vendido.
Andorra, sin embargo, juega bajo reglas distintas. Con una población cercana a los 80.000 habitantes y un mercado automotor reducido, el principado registró en 2025 un total de 2.511 vehículos nuevos, lo que representó un crecimiento aproximado del 10% respecto al año anterior. En ese escenario, que un deportivo de lujo lidere las matriculaciones resulta tan inusual como revelador.
El liderazgo del Porsche 911 no es un hecho aislado. El ranking de ventas en Andorra refleja una clara preferencia por vehículos premium y de nicho. Detrás del deportivo alemán aparecen modelos como el Toyota Yaris Cross, SEAT Arona, Mercedes-Benz GLC y CUPRA Formentor, una mezcla que confirma el carácter particular del mercado local.
Analistas del sector coinciden en que uno de los factores clave es el entorno fiscal del principado. Andorra mantiene una carga impositiva significativamente más baja que la de sus países vecinos, lo que convierte al mercado en un polo atractivo para compradores de alto poder adquisitivo. Estas condiciones favorecen la comercialización de vehículos de lujo y deportivos, que en otros mercados quedan relegados por su alto precio.
La repetición del Porsche 911 como líder en 2025 refuerza la sorpresa que ya había generado en 2024, cuando se matricularon 83 unidades del modelo. En Europa, este deportivo se comercializa con precios que superan fácilmente los 150.000 euros, una barrera de entrada que en Andorra parece no ser un obstáculo determinante.
El caso del principado confirma que, bajo ciertas condiciones económicas y fiscales, incluso un ícono del lujo y la deportividad puede imponerse sobre los modelos masivos y redefinir las reglas del mercado.