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hace 1 meses
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La sesión de clasificación del Gran Premio de Australia vivió un momento sorprendente cuando Max Verstappen, cuatro veces campeón mundial de Fórmula 1, perdió el control de su Red Bull en la primera curva de Albert Park y terminó chocando contra las barreras algo que “nunca" le había pasado "en la vida”.
Según relató el propio piloto, “el eje trasero se había bloqueado y no sé por qué ha sucedido algo así”. Afortunadamente, Verstappen logró salir del monoplaza sin lesiones, aunque visiblemente desconcertado por lo ocurrido. “Por suerte no hay nada raro, pero debemos entender lo que ha fallado”, añadió.
El neerlandés describió la situación como especialmente complicada: “Es todo complejísimo. No ha sido divertido pilotar y, la verdad, es como ir un poco en contra de todos tus instintos como piloto”. Sus palabras reflejan las dificultades que ha traído la nueva temporada, marcada por cambios en reglamentos y en el comportamiento de los monoplazas.
El accidente obligó a detener la Q1 con bandera roja, interrumpiendo la clasificación y dejando a uno de los favoritos fuera de la primera ronda.