
A Todo Motor
Hoy
37
5 minutos de lectura
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) implementará desde esta temporada 2026 un nuevo mecanismo destinado a reducir las diferencias de rendimiento entre fabricantes de unidades de potencia en la Fórmula 1. El sistema, denominado ADUO —Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización—, comenzará a aplicarse tras el Gran Premio de Canadá y permanecerá vigente hasta 2030.
La medida fue diseñada para permitir que los fabricantes que queden rezagados en el inicio del nuevo ciclo técnico puedan desarrollar y actualizar motores ya homologados sin infringir las restricciones reglamentarias ni el límite presupuestario establecido para la categoría.
El funcionamiento del ADUO estará centrado exclusivamente en el rendimiento de los motores térmicos. Para ello, la FIA evaluará periódicamente cada unidad de potencia mediante un índice específico que tendrá en cuenta factores como la potencia generada, el régimen del motor, el desempeño del MGU-K y la influencia del propulsor en el tiempo por vuelta.
Además, el organismo también supervisará variables externas que pueden alterar el comportamiento de la unidad de potencia, entre ellas la temperatura de fluidos y determinados aspectos aerodinámicos.
Uno de los puntos principales del sistema es que las ayudas no serán deportivas. Los fabricantes que accedan al ADUO no recibirán ventajas reglamentarias como modificaciones aerodinámicas, más flujo de combustible o beneficios directos en pista. El margen estará enfocado en el desarrollo técnico y económico.
Según explicó Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, el objetivo es ofrecer herramientas de reacción a los fabricantes que comiencen el nuevo reglamento técnico con una desventaja importante respecto a sus rivales.
En función del nivel de diferencia detectado, las marcas podrán recibir recursos económicos adicionales fuera del límite presupuestario habitual. El sistema establece distintas escalas: los fabricantes con un déficit de entre el 2 % y el 4 % podrán acceder hasta a 3 millones de dólares extra, mientras que aquellos que superen el 10 % de diferencia recibirán hasta 11 millones adicionales y un margen extra de desarrollo durante 2026.
Las evaluaciones del rendimiento estarán divididas en tres etapas durante la temporada. El primer análisis comprenderá los Grandes Premios de Australia, China, Japón, Miami y Canadá, mientras que el segundo abarcará desde Mónaco hasta Hungría y el tercero desde Países Bajos hasta Ciudad de México.
La FIA comunicará los resultados dos semanas después del GP de Canadá en esta primera evaluación. A partir de ese momento, los fabricantes que cumplan los requisitos podrán introducir evoluciones desde la siguiente carrera del calendario.
El reglamento también establece límites concretos para las mejoras permitidas. Los fabricantes con una desventaja de entre el 2 % y el 4 % podrán introducir una actualización durante la temporada actual y otra para el año siguiente. En cambio, aquellos que superen el 4 % de diferencia tendrán autorización para realizar dos mejoras inmediatas y otras dos en la siguiente campaña.
Las modificaciones podrán abarcar distintos componentes de la unidad de potencia, incluyendo el motor de combustión, el turbocompresor, el sistema de escape, el ERS, sistemas de refrigeración, sensores electrónicos, el MGU-K y diferentes áreas relacionadas con la electrónica y la hidráulica.
Sin embargo, la FIA aclaró que únicamente se podrá actualizar un componente en cada nueva homologación, evitando así que los fabricantes desarrollen motores completamente nuevos bajo el amparo del sistema.
Con la implementación del ADUO, la FIA busca evitar diferencias amplias entre fabricantes en el arranque de la nueva era técnica de la Fórmula 1 y mantener una parrilla más equilibrada durante el ciclo reglamentario que se extenderá hasta 2030.
Articulo anterior
Ferrari y Red Bull estrenan en Miami sus nuevos alerones traseros 'Macarena'
Siguiente articulo
La marca Volkswagen aumenta sus entregas en 2023
