
A Todo Motor
hace 3 semanas
166
4 minutos de lectura
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) confirmó que evaluará el reglamento técnico de 2026 en las próximas semanas, en medio de las críticas surgidas tras el fuerte accidente de Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón y las advertencias de varios pilotos sobre los riesgos en pista.
A través de un comunicado oficial, el organismo explicó que las actuales normas ya estaban bajo análisis desde su implementación y que contemplan ajustes en función de los datos recogidos en carrera. “Desde su introducción, el reglamento 2026 ha sido objeto de discusiones continuas entre la FIA, los equipos, los fabricantes de unidades de potencia, los pilotos y la FOM”, señala el documento.
En ese sentido, la FIA remarcó que existe un plan estructurado para revisar el funcionamiento de estas regulaciones una vez completada la fase inicial del campeonato. "Todas las partes interesadas han mantenido la postura de que se llevaría a cabo una revisión estructurada tras el inicio de la temporada, para permitir recopilar y analizar suficientes datos”, indicó.
El accidente de Bearman en Suzuka, con un impacto de alta intensidad tras una maniobra condicionada por diferencias de velocidad, reavivó las preocupaciones dentro del paddock. Varios pilotos coincidieron en que una situación de este tipo “era cuestión de tiempo”, apuntando directamente a las características del nuevo reglamento, especialmente en lo relacionado con la gestión de energía.
La FIA confirmó que ya tiene programadas reuniones durante abril para abordar estos aspectos. “Se han programado varias reuniones en abril para evaluar el funcionamiento del nuevo reglamento y determinar si se requieren ajustes”, detalló.
Uno de los puntos clave en discusión es precisamente la gestión energética de los monoplazas, un factor que ha generado diferencias de velocidad significativas en determinados sectores del circuito. Sobre esto, la entidad fue clara al señalar que cualquier modificación deberá ser cuidadosamente estudiada. “Cualquier posible ajuste, en particular los relacionados con la gestión de la energía, requiere simulaciones cuidadosas y un análisis detallado”.
Pese a la presión creciente tras lo ocurrido en Japón, la FIA evitó adelantar cambios concretos en el corto plazo. “En esta etapa, cualquier especulación sobre la naturaleza de posibles cambios sería prematura”, sostuvo.
Finalmente, la FIA subrayó que continuará trabajando junto a todos los actores involucrados, con un enfoque claro en la seguridad. “La FIA seguirá colaborando estrechamente y de forma constructiva con todas las partes interesadas para garantizar el mejor resultado posible para el deporte, y la seguridad seguirá siendo siempre un elemento fundamental de su misión”.
El debate queda abierto en la Fórmula 1, donde el accidente de Bearman no solo encendió las alarmas, sino que también aceleró una revisión que ya estaba en agenda y que ahora se vuelve clave para el desarrollo de la temporada.

Articulo anterior
Antonelli estrecha el vínculo con Senna
Siguiente articulo
Colapinto llevará la Fórmula 1 a las calles de Buenos Aires
