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La llegada del Gran Premio de Mónaco marcará el comienzo de una de las etapas más exigentes de la temporada para Mercedes. Así lo reconoció el director técnico de la escudería, James Allison, quien advirtió que la intensa secuencia de carreras prevista para junio y julio pondrá a prueba tanto el rendimiento del equipo como su capacidad de desarrollo.
La escudería alemana llega a este tramo del calendario tras un sólido arranque de campaña, en el que ha logrado imponerse en todas las carreras disputadas hasta ahora para liderar ambos campeonatos. Sin embargo, Allison considera que mantener esa ventaja requerirá un esfuerzo constante en las próximas semanas.
“La temporada europea arranca en Mónaco, y después [hay] un período realmente intenso de seis carreras en tan solo ocho semanas”, señaló el británico en un video difundido por Mercedes.
Según explicó, la exigencia no recaerá únicamente sobre el personal que viaja a los circuitos, sino también sobre quienes trabajan en las instalaciones del equipo.
“Y eso pondrá a prueba a todos aquí, no solo a los que viajan a los circuitos, sino también a todos los que estamos aquí en la fábrica, para mantener el ritmo de este periodo de competición. Seis carreras, ocho semanas, y es importante saber que esta es una temporada inusual desde el punto de vista de las carreras de desarrollo”, afirmó.
Allison destacó además que la actual normativa ha provocado una evolución especialmente rápida de los monoplazas, lo que obliga a los equipos a sostener un elevado ritmo de trabajo para no perder terreno frente a sus rivales.
“Estas son reglas nuevas; el ritmo de desarrollo es realmente acelerado, algo así como un cuarto de segundo al mes”, indicó.
En ese contexto, el director técnico subrayó que cualquier interrupción en el proceso de desarrollo podría tener consecuencias inmediatas sobre el rendimiento del equipo.
“Si hubiera un apagón aquí en Brackley y otro similar en Brixworth durante seis semanas, toda la ventaja que hemos conseguido hasta ahora esta temporada se esfumaría en un instante, así que es muy importante para nosotros poder mantener el rendimiento del coche en esta próxima tanda de seis carreras.”
Además de afrontar este exigente calendario, Mercedes continúa investigando el problema mecánico que obligó al abandono de George Russell durante el Gran Premio de Canadá. Allison explicó que el incidente estuvo relacionado con la batería de la unidad de potencia.
“Al final de la carrera pudimos ver claramente que la batería no estaba en buen estado, presentaba algunos daños por calor, y tendremos que averiguar en los próximos días y semanas qué fue lo que lo causó exactamente y solucionarlo”, comentó.
Pese a ese contratiempo, el responsable técnico valoró positivamente el balance general del fin de semana en Montreal, donde Kimi Antonelli consiguió su cuarta victoria consecutiva y el equipo estrenó su primer paquete importante de mejoras de la temporada.
“Fue un gran fin de semana para nosotros, clave porque fue el fin de semana en el que presentamos nuestra primera gran mejora del año, y esperábamos que fuera un éxito”, señaló.
“Sí, lo fue, pero un fin de semana que por lo demás fue excelente desde el punto de vista del rendimiento se vio empañado por la decepción que todos sentimos por haberle fallado a George con la fiabilidad del coche”, concluyó.
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