
A Todo Motor
hace 2 meses
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En plena cuenta regresiva para el Gran Premio de Australia, Lando Norris vivió una experiencia distinta lejos de los monoplazas de Fórmula 1. El campeón del mundo se trasladó a Suecia para participar en una actividad sobre hielo organizada por Monster Energy, donde tuvo la oportunidad de ponerse al volante de un Toyota GR Yaris Rally2.
La jornada se desarrolló en un lago congelado y reunió a figuras del rally como Petter Solberg, campeón mundial en 2003, y su hijo Oliver Solberg, vencedor del Rally de Montecarlo 2026. Fue este último quien acompañó a Norris en sus primeros kilómetros, primero como copiloto y luego cediéndole el asiento para que probara el coche con el que se consagró campeón del WRC2 el año pasado.
El piloto de McLaren, que desde hace tiempo ha manifestado su interés por el rally, se mostró entusiasmado con el desafío. En 2022 ya había expresado su deseo de experimentar en esa disciplina, algo que finalmente concretó gracias a la invitación de Solberg.
“Estoy aprendiendo. Es un estilo de conducción diferente. He conducido un poco sobre hielo, pero no en un coche de rally. Estoy aprendiendo mucho, Oliver me está ayudando a entenderlo. Es genial”, señaló Norris en un video del evento.
La adaptación no estuvo exenta de dificultades. Según relató Oliver, ambos se salieron de pista en varias ocasiones, algo habitual cuando se buscan los límites en condiciones extremas. Aun así, el balance fue positivo.

Petter Solberg, que siguió de cerca la acción al volante de un Volkswagen Polo Rally2, también destacó el rendimiento del británico. “Me ha impresionado mucho. Al final estaba empujando fuerte y no pude alcanzarlo”, comentó el excampeón del mundo.
El intercambio entre pilotos no es nuevo. En 2024, Oliver visitó Silverstone para rodar junto a Norris en un superdeportivo McLaren, fortaleciendo una relación que también se extiende al ámbito empresarial, ya que el sueco forma parte de Quadrant, la compañía fundada por el piloto de F1.
Norris se suma así a otros nombres de la Fórmula 1 que han probado recientemente autos de rally. Max Verstappen condujo un Ford Fiesta WRC de M-Sport que perteneció a Sébastien Ogier, mientras que Lance Stroll manejó un Citroën C3 Rally2 en Portugal el año pasado.
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