Stellantis cerrará la planta de motores en Porto Real y concentrará la producción en Betim

Stellantis cerrará la planta de motores en Porto Real y concentrará la producción en Betim

El cierre de dicha unidad productiva no implica el cierre de todo el complejo industrial

Foto: La compañía concentrará la mayor parte de sus operaciones en Betim

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hace 1 meses

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Stellantis anunció ayer una inversión de $Us 6.210 millones en el Polo Industrial de Betim y más específicamente $us 88,1 millones para la planta de motores, con el objetivo de ampliar el volumen de producción e incorporar la tecnología Bio-Hybrid. Sin embargo, esta decisión también trae aparejados otros cambios, como el cierre de la planta de motores de Porto Real. Así lo reportó el portal 16 válvulas. 

Así lo señalan medios de prensa brasileños como la revista Autos Esporte, que anticipó el cierre de dicha unidad productiva, lo que, vale aclarar, no implica el cierre de todo el complejo industrial. De hecho, allí se fabrican el Citroën C3 y el C3 Aircross, a los que próximamente se sumará el Basalt.

El motivo es que la compañía concentrará la mayor parte de sus operaciones en Betim, donde se produce una gama de propulsores mucho más moderna. La planta de Porto Alegre fabrica actualmente el veterano motor EC5 de origen PSA –el conocido 1.6 VTi que fue introducido en la década del 2000 con el código TU5 y que fue utilizado por numerosos productos de Peugeot y Citroën como el 206, 207 Compact, 208, Partner, Berlingo, C3, etc.) y que poco a poco está siendo reemplazado por la familia GSE (Firefly). Precisamente, en Brasil el 1.6 ya fue sustituido por los Firefly 1.3 y 1.0 turbo, por lo que este motor es destinado principalmente a la exportación, sobre todo a nuestro mercado, donde aún se ofrece en el 208, C3 y C3 Aircross.

Siguiendo con esta estrategia y aprovechando la fusión entre PSA y FCA, Stellantis equipará a sus productos regionales con la gama de propulsores GSE producidos en Betim (1.0 y 1.3 en variantes aspiradas y turboalimentadas), así como los GME 4 y 6 (Hurricane 4 y Hurricane 6), más los turbodiesel Multijet y HDi importados. Otra ventaja de los impulsores que utiliza actualmente la compañía es que son compatibles con sistemas electrificados, por lo que serán utilizados como base para la tecnología Bio-Hybrid que contempla variantes micro-híbridas, híbridas convencionales e híbridas enchufables.

Además de la despedida del 1.6 VTi, esta modernización en el portfolio de propulsores de Stellantis también significará la discontinuación de otros motores como el 1.6 THP y los confiables, pero también antiguos Fire 1.0 y Fire 1.4 de origen Fiat, lo que a la vez simplificará las líneas de producción y costos.

De esta manera, a corto plazo ya comenzarán a verse las primeras modificaciones en la gama de productos, sobre todo en nuestro país, donde, debido a estar más atrasados con respecto a Brasil en la normativa de emisiones, todavía se mantenían varios de estos motores a la venta: a modo de ejemplo, este año el Peugeot 208 junto con su esperado facelift sumará el propulsor T200 que irá reemplazando paulatinamente al 1.6. Lo mismo ocurrirá con otros modelos que también emplean este motor.

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